Maneras de dañar tu salud sexual

Salud sexual

¿Haces todo lo posible por mantener tu salud sexual? Muchas veces eso no es así y, aunque no seamos conscientes de ello, estamos llevando a cabo alguna práctica que no somos capaces de entender el perjuicio para nuestra salud sexual que supone. Frecuentemente competemos errores que llegan a ser bastante perjudiciales para la salud, especialmente para la sexual. Vamos a hacer un repaso rápido a algunas cuestiones que, aunque no tengamos consciencia del daño que nos puede causar, son realmente peligrosas para nosotros.

Salud sexual
Salud sexual

Ua de las cosas que pasan todos los días y a la que no le damos mayor importante es el uso de preservativos que ya han caducado. No resulta fácil imaginar una escena de sexos lujurioso donde nos detenemos a comprobar si la fecha que aparece en el envoltorio del condón ya ha vencido. Sin embargo, a pesar de que no lo hagamos nunca. deberíamos hacerlo, ya que los riesgos que asumimos para nuestra salud sexual y general son extraordinariamente altos. Debemos pensar que un preservativo caducado nos deja completamente expuestos tanto ante los embarazos como al contagio de enfermedades de transmisión sexual.

La falta de higiene es otro de los riesgos que asumimos en el sexo con total naturalidad sin percatarnos de que nos estamos exponiendo a problemas muy serios. Tocar nuestro probo sexo o el de nuestros acompañante sin tener las manos completamente limpias puede ser una manera perfecta para dañar la salud sexual de nuestro compañero o compañera y, por supuesto, la nuestra si permitimos que también nos lo hagan. El riesgo de infecciones al tocar un glande o una vulva con las manos sucias es muy alto.

Otra forma habitual de poner en riesgo nuestra salud sexual y la de nuestro acompañante es no utilizar el preservativo como forma para evitar problemas. Cuando esto sucede y utilizamos fórmulas como la “marcha atrás”, no sólo estamos tentando a la suerte en el tema del embarazo no deseado sin que, además, estamos totalmente expuestos al contagio de enfermedades de transmisión sexual. Algo que, a estas alturas de la película y con el nivel de información que ya deberíamos tener, resultaría absolutamente imperdonable.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *