Sexo contra los cálculos renales

Sexo contra los cálculos renales

Sexo contra los cálculos renales. Sí, han leído bien. Por extraño que pueda parecer nuestra afirmación, resulta totalmente correcta. Las, vulgarmente, conocidas como piedras en el riñón son una experiencia tremendamente dolorosa para aquellas personas que tienen la desgracia de padecerlas. Sin embargo, puede que este dolor intenso se acabe con prontitud. un grupo de científicos de la Clinic of Ancara Training and Research Hospital de Ankara, Turquía, parece que han sido p¡capaces de descubrir un sencilla pero eficaz manera de evitarlas. EL asunto es bastante sencillo: sexo contra los cálculos renales. Efectivamente, practicando sexo entre 3 y 4 veces por semana, se reduce de forma muy significativa la formación las piedras en el riñón.

Sexo contra los cálculos renales
Sexo contra los cálculos renales

El estudio cuyas conclusiones determinaron la eficacia del sexo contra los cálculos renales seleccionó a una muestra de adultos con piedras en el riñón a los que dividieron en tres grupos diferentes. En el primero de los grupos, los seleccionados mantuvieron entre 3 y 4 relaciones sexuales a la semana. A los seleccionados para el segundo grupo se les administró un fármaco que trataba el agrandamiento de próstata y que les permitía orinar con mayor frecuencia. A los seleccionados para el tercer grupo se les prescribió el tratamiento estándar para este tipo de problema renal.

Los resultados tras varias semanas de investigación fueron realmente sorprendentes. Casi el 90% de los integrantes del primer grupo habían sido capaces de eliminar sus cálculos renales por las vías urinarias y sin dolor. En el segundo grupo la cantidad de personas capaz de eliminar por sus medido los cálculos renales se redujo a la mitad, mientras que en el tercer grupo, apenas un tercio fue capaz de hacerlo. La efectividad del sexo contra los cálculos renales parece más que probada, pues.

Millones de personas en todo el mundo tienen un problema con los cálculos renales. Al margen de otras consideraciones, estas formaciones arenosas consolidadas en el interior del riñón son tremendamente dolorosas. Su extracción, es complicada y, además, aumenta en varios puntos la sensación de dolor ya experimentada por su simple formación. Un descubrimiento de este tipo facilitará, sin ninguna duda, la vida de las personas que sufren este tipo de afección.

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