La sexualidad masculina y femenina

La sexualidad masculina y femenina

La sexualidad masculina es diferente a la femenina. Si bien pudiera parecer una evidencia, no siempre nos resulta así de evidente. Sin embargo, tanto a nivel anatómico como a nivel social, las diferencias que aaparecen son muchas y variadas. Es cierto que desde la Edad Media hasta la actualidad son muchos los periodos en los que la sexualidad femenina ha sido reprimida por las diferentes sociedades por las que el mundo ha ido transitando. Pero también es cierto que hubo un buen número de sociedades avanzadas, también en el ámbito sexual, en épocas anteriores. Los griegos o los sumerios son buenos ejemplos de ellos. En ambas civilizaciones, la importancia social de la sexualidad masculina y femenina era equivalente.

La sexualidad masculina y femenina
La sexualidad masculina y femenina

SIn embargo, ni las sociedades más avanzadas en el sexual pueden negar la evidencia. La sexualidad masculina y femenina es diferente. En la actualidad, por ejemplo, las chicas son más observadas en lo que respecta a su comportamiento sexual, mientras que los chicos jóvenes son observados por la sociedad con una mayor premisividad. Sin embargo, los sobjetivos en ambos casos no dejan de ser los mismos. Absolutamente idénticos. Como dos gotas de agua. Pasan, en ambos casos porque la realización sexual íntegral ayude de una forma significativa a obtener la felicidad como individuo. Ni más ni menos. Mujeres y hombres buscamos la felicidad y la sexualidad es una ayuda más para conseguirla.

Son muchos los mitos erróneos que conocemos acerca de la sexualidad masculina y femenina. Sin embargo, la palma, por supuesto, una vez más se la llevan las mujeres. Desde que las mujeres son más pasivas que los hombres en lo relacionado con el sexo, hasta que ellas son más románticas mientras que ellos más pasionales. No dejan de ser cosas que, a fuerza de ser repetidas una y otra vez, han llegado a darse como ciertas cuando en realidad, al contrario de lo que mucha gente puede llegar a creer, no tienen ninguna relación con la realidad. Pero ya saben, como dijo algún experto en propaganda, una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad. En realidad, esto sólo sucede en la mente de los más crédulos.

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