Las lesiones sexuales

lesiones sexuales

Las lesiones sexuales son aquellas que nos causamos, tal y como la expresión evidencia, en la práctica de la actividad sexual. Aunque, por norma general, no solamos hablar de ellas, suceder, suceden. Con mucha frecuencia, además. Lo que sucede es que, efectivamente, solemos ser pudorosos con determinadas cuestiones y aquello de producirse lesiones sexuales nos suele parecer algo que mejor no ir contando por ahí. Quizás es por ello por lo que tenemos la sensación de que no se producen frecuentemente.

lesiones sexuales
Lesiones sexuales

Las lesiones sexuales más frecuentes son aquellas que se producen como consecuencia de una caída en pleno encuentro sexual. A veces, la pasión, la dificultad de la acrobacia que estamos tratando de ejecutar o las dos cosas nos hacen perder la estabilidad y, como consecuencia de esta circunstancia, suelen producirse caídas tontas que no dejan de originar daños que, en algunas ocasiones, pueden llegar a ser graves.

Los resbalones en la ducha, en la bañera o en el jacuzzi suelen estar a la hora del día en lo que a las lesiones sexuales se refiere. El medio acuático, en general, suele ser el causante de muchos accidentes de este tipo. Con mucha frecuencia, las caídas pueden llegar a ser peligrosas de veras.

Las malas posturas o los esfuerzos indebidos están en el origen de otras de las lesiones sexuales más frecuentes. Tirones musculares a nivel de la espalda, la zona lumbar o, incluso, en el tren inferior, también se suelen producir con relativa frecuencia. No debemos de olvidar que el acto sexual no deja de ser un ejercicio físico de alta intensidad y que, como antes de cualquier otro ejercicio físico intenso, deberíamos realizar un calentamiento muscular adecuado a la situación que vamos a vivir poco después.

Al contrario de lo que venimos haciendo normalmente, deberíamos hablar y comunicar al mundo las lesiones sexuales que sufrimos. SI esto fuese así, podríamos ayudar a otras personas a que las evitasen el futuro. Cuando un peligro nos acecha es más fácil prevenirlo si nos avisan de él que si permanecemos ignorantes de su existencia. Desde aquí hacemos un llamamiento para que compartamos este tipo de información con el mundo para aprovecharnos de la experiencia colectiva.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

INFORMACIÓN BÁSICA SOBRE PROTECCIÓN DE DATOS

Finalidad: Publicación de comentarios. Legitimación: Usted consiente el tratamiento de sus datos para las finalidades indicadas. Destinatarios: No tenemos previsto ceder sus datos a terceros, salvo por obligación legal. Plazos de conservación: Los datos proporcionados a través de este blog serán conservados mientras exista un interés mutuo. Derechos: Tiene derecho a acceso, rectificación, supresión, portabilidad y oposición, como se explica a continuación. Información adicional: Puede consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos como se explica en nuestra Política de Privacidad.