¿Qué sabemos del orgasmo?

Orgasmo

El orgasmo es la conclusión del ciclo de respuesta sexual que corresponde al momento de mayor placer sexual. Puede ser experimentado por ambos sexos, dura apenas pocos segundos y se siente durante el acto sexual o la masturbación. El orgasmo se puede identificar con la eyaculación en la mayoría de las especies de mamíferos masculinos. SIn embargo, en la especie humana, el orgasmo masculino, por ejemplo, no siempre está acompañado de eyaculación, pudiendo ocurrir el orgasmo sin eyaculación.

Orgasmo
Orgasmo

El orgasmo es una de las fases de la respuesta sexual, según lo descrito por los expertos sexólogo Masters y Johnson. Se caracteriza por un intenso placer físico a través del sistema nervioso autónomo, acompañado por ciclos de rápidas contracciones musculares en los músculos pélvicos, que rodean los órganos sexuales y el ano, a menudo asociados a otras acciones involuntarias, como espasmos musculares en otras partes del cuerpo y una sensación general de euforia. Su ausencia se denomina anorgasmia. Además de esta definición,  el orgasmo es un potente estado alterado de conciencia. También podemos definir el paraorgasmo como el estado existencial de autorealización y placer de vivir intraducible en palabras y generalmente vivido a partir de cortos momentos,  de intensidad máxima.

En el sentido estricto, se presenta como un pico rápido de excitación seguido o no de eyaculación y con rápida caída en la sensación de placer. Una vez que los órganos sexuales tienen el mismo origen biológico en ambos sexos, la sensación es equivalente para hombres y mujeres, pudiendo haber un período refractario a la estimulación directa después del orgasmo. En las mujeres, las contracciones musculares causan expulsión de líquido a través de la vagina, caracterizando la eyaculación femenina. Es un período de gran relajación y caída de la presión arterial, debido a la liberación de la prolactina.  También hay reducción temporal de las actividades de la corteza cerebral. En el sentido amplio, el orgasmo, al menos en la especie humana, traduce la capacidad de amar, de entrega al amor y al placer, siendo una actitud de cuño no neurótico que, temporalmente, anula los síntomas básicos de la neurosis a partir de la liberación de la energía.

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