Cosas para hacer tras el sexo

Tras el sexo

A veces es complicado saber qué cosas podemos hacer tras el sexo. Sin duda, el sexo proporciona minutos de intenso relax y placer. De esta manera, los momentos que siguen inmediatamente después del acto pueden ser extremadamente contemplativos e, incluso, productivos. Si algunas actividades ya son bastante placenteras cuando se realizan sin compañía, disfrutar de la inmensa satisfacción de practicarlas tras del sexo, pueden sublimarlas. Vamos a realizar algunas sugerencias.

Tras el sexo
Tras el sexo

Tomar algo, siempre es una buena idea. Después del sexo, ciertamente, aparece el deseo de tomar algo. Una buena opción, tras el sexo, es elegir una copa de vino, que activa el flujo de circulación sanguínea y facilita la relajación. De picar, algo ligero, como queso y fruta.

La higiene nunca está de más. No hay nada mejor que una buena ducha o un baño de espuma relajante, justo tras del sexo. Además, es la ocasión perfecta para empezar de nuevo. Si después de la ducha va un masaje, la cosa mejorará exponencialmente. Durante el orgasmo se secretan hormonas, como la oxitocina y la prolactina que aumentan con el tacto. Es el momento propicio para tocar y aprovechar el tiempo juntos. No hay nada más relajante que un masaje sensual. Si a esto le añadimos música, la cosa puede ser perfecta. Intenta juntar las canciones que más te gustan y, si son canciones que tienen algo que ver con vuestra historia, mucho mejor.

Entablar una conversación ligera tras el sexo, también es una buena idea. No hay necesidad de alcanzar una conversación excesivamente profunda, basta con conversar sobre un asunto ligero y norma. Siempre resulta una excelente idea hacer algún tipo de bromas y reírse un poco sobre cualquier tontería que se nos ocurra. Hacerlo desnudo en la cama es aloque, además, sin duda alguna, os proporcionará  un nivel más elevado de confianza, si cabe.

Por último, cuando la despedida resulta inevitable, siempre que así sea, colaborar mientras la otra persona se viese, también puede resultar muy satisfactorio. Aprieta los botones de su camisa y deja que cierre la cremallera de la falda. En ocasiones, vestirse uno al otro es tan excitante que la ropa no tarda en volver al suelo.

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