¿Te aburre el sexo?

¿Te aburre el sexo?

¿Te aburre el sexo? ¿Cómo puede ser aburrido el sexo? ¿Qué es lo que hace que algo divertido y excitante se convierta en un aburrimiento? Es como si alguien te dijera que está aburrido de risa. ¿No? El sexo es un juego. Reflexionemos sobre ello. ¿Cuando los niños pequeños juegan, en qué momento se aburren? ¿Quizás cuando llevan mucho tiempo jugando al mismo juego? ¿Quizás cuando no entienden las normas del juego? ¿Quizás cuando el juego es demasiado complicado para ellos? ¿Quizás cuando el compañero de juego no les deja jugar como ellos quieren?

¿Te aburre el sexo?
¿Te aburre el sexo?


Pues pensamos en el sexo como en un juego. El juego de los adultos. ¿En qué momento nos aburrimos del sexo?

  • Cuando siempre jugamos al mismo
  • Cuando las normas del juego no están claras
  • Cuando el juego no se ajusta a lo que nosotros sabemos o queremos hacer
  • Cuando nuestro compañero o nuestra compañera de juegos quiere imponer sus normas
  • Cuando, en vez de jugar, tenemos que seguir instrucciones


Quizás han pasado todas estas cosas juntas. O tal vez sólo una. Pero basta con olvidarnos de que el sexo es un juego para que pase esto, y acabamos aburriendo lo que debería ser divertido. Resulta, por lo tanto, imprescindible r
ecuperar el juego sexual. Lo ideal es siempre ajustar de forma personal los tratamientos, ya que detrás de cada una de las situaciones hay pequeños o grandes detalles individuales que hay que tener en cuenta, pero así al por mayor, se pone aquí algunos consejos para que pueda empezar a trabajar el aburrimiento sexual en función de la causa que haya detectado.

Quizás te has dado cuenta que casi siempre te masturbas igual, o con tu pareja siempre haga casi el mismo. Esto, a la larga, por supuesto, provoca que nos aburrimos, por muy agradable que sea el orgasmo que conseguimos.
Por lo tanto, consejo: fantasea. Busca inspiración en películas, relatos, libros, fotografías eróticas. Imagínate a ti mismo en determinadas situaciones y piensa cuáles de ellas te gustaría probar. Si no tienes claro si a tu pareja le gustará o no, pregúntale. Habla de él. Calentar el uno al otro hablando de sexo. Solo esto ya os hará salir de la rutina.

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