Masajear un pene (1)

Masajear un pene

¿Sabes masajear  un pene? Te invitamos a que estés atenta a las diferentes maneras de masturbar a tu pareja. Seguro que no lo olvidará. Y es que, del mismo modo que te encanta que tu hombre se deslice sus dedos mágicos por tu vagina, y te haga llegar el placer máximo, él también adora que juegues con su pene. Ahora bien, ¿sabías que existen más de 10 formas de masajear el pene de un hombre? Descubre las diferentes formas de dejar bien satisfecho a tu hombre la próxima vez.

Masajear un pene
Masajear un pene


Una de las formas de masajear un pene es como si hicieras fuego. Esta técnica consiste en frotar el pene de tu pareja entre las dos manos somos si estuvieras frotando un palo para crear una fogata. Aunque el resultado es muy excitante necesitas mucho lubricante para que las manos se deslicen sin problemas.


Para poner en práctica la técnica de la palma circular, tienes que coger el pene de tu pareja con una mano con la punta hacia arriba. Mientras tanto, con la otra mano muy bien lubricada, haces un masaje lentamente y sensiblemente en la punta del pene con movimientos circulares. Es recomendable invertir la rotación de vez en cuando para conseguir mayor excitación

Otra técnica es la denominada “twist”. Consiste en tirar la piel del pene hacia la base y apoyar los dedos de esta mano alrededor de la base para mantener su piel estirada. Con la otra mano debes girar y deslizar simultáneamente hacia arriba y hacia abajo del pene, como si de sacar un sacacorchos se tratara.


Otra de las técnicas preferidas por los portadores de penes es la conocida como técnica de “los libros”. No es que tengas que tener que recurrir a los libros para masturbarse en su pareja. Esta técnica consiste en colocar tus manos a ambos lados del pene como dos libros y presionarlo. Después, deberás deslizar tus manos de arriba a abajo mediante masajes cortos de tiempo.


Otra de las ténicas es la de los “llamadores”. Para llevar a la práctica esta curiosa técnica debes acompañar la punta del pene con la mano y girar como si tratases de abrir una puerta con un llamador. El giro debe ser hacia el lado contrario, ahora bien, con delicadeza. Es bueno repetir este movimiento varias veces y, si quieres, darle mayor placer, usa la otra mano para estirar la piel del pene contra la base.