El masaje de glúteos

Masaje de glúteos

Si hay un masaje especial, se trata del masaje de glúteos. A través de las mejillas del culo se pueden provocar un montón de sensaciones de lo más sensuales. Te enseñamos a hacer un masaje que no dejará indiferente y que te reportará una excelente relación sexual. Prepárate para dar masajes de glúteos de infarto. Toma nota.

Masaje de glúteos
Masaje de glúteos


Acariciar las nalgas y el perineo puede ser el detonante de una explosión sensual de máxima excitación. Pero, antes de empezar, como en todo masaje, hay un calentamiento previo que se inicia con una dosis de caricias fugaces y coquetas. Se trata de un primer contacto que tiene que ser muy, muy sensual. De eso se trata.

Con la ayuda de un aceite empieza a realizar caricias más intensas. Hay personas a las que les gusta que le rocen las nalgas con fuerza, como si se amasasen. Puedes lanzarte a masajear las nalgas con las manos o con otras partes del cuerpo. Algunas opciones son el brazo, el pecho o los pies. Hay muchas más. Usa tu imaginación.

Aunque digan que no, la mayoría de las personas disfrutan recibiendo inexpertos golpecitos en las nalgas. Pueden ser sutiles o más fuertes. Depende del gusto de cada uno. Tienes que calibrar. Si quieres unos golpecitos dulces colloca las manos encorvadas. Si quieres ser firme, abre las manos.

Es necesario, antes de empezar, untarse las manos con aceite y masajear a través de movimientos largos. Largos y lentos. Para provocar sensaciones extremadamente placenteras, dibuja círculos alrededor del ano. Se trata de un punto donde se recogen muchas terminaciones nerviosas.


La estimulación del punto G para las mujeres se comienza con un masaje genital. En este momento, es necesario que estés relajada. Nada de estrés, ni de prisas para llegar al orgasmo. Nota cómo tus genitales se abandonan. Haz que pase sus dedos por los labios. Todavía sin abrirlos. Necesitarás levantar un poco el culito. No te costará mucho.

Cuando hayas conseguido un cierto nivel de excitación, ya te puedes girar. Entonces el hombre ha de introducir en la vagina el dedo índice. Mientras, el dedo corazón acariciará la pared frontal de la vagina.

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