La masturbación en pareja

Masturbación en pareja

La masturbación en pareja es un buen recurso sexual. A un hombre no hay nada que le excite más que ver cómo su pareja se está dando placer. Con las mujeres sucede algo parecido. La atracción sexual que le despierta el hecho de ver a su pareja masturbándose puede ser realmente alta. La masturbación en pareja es una práctica sexual muy recomendable.

Masturbación en pareja
Masturbación en pareja


Los juguetes sexuales pueden ser un buen aliado. Aunque, a priori, a los hombres parece que no les haga mucha gracia, no hay porque temerlos. Añaden un poco de diversión y hacen vibrar en pareja. De hecho, la masturbación en pareja se vuelve aún más excitante. La mayoría de hobmres reticentes, después de usarlos cambian de opinión.

No creas que sólo hay una técnica para masturbarse tu pareja. Si el placer de la mujer depende de cómo y dónde se toque, con la del hombre ocurre lo mismo. Existen diferentes técnicas de masturbación masculina para adaptarse al tamaño de la mano, del pene y los gustos de cada uno.

Al igual que en la masturbación femenina no se debe focalizar únicamente en el clítoris, en la masturbación masculina es recomendable alternar la estimulación del glande con la de los testículos y el perineo.

Nadie sabe mejor que una mujer qué es lo que más placer le da. La masturbación es la mejor manera de explorar su anatomía y sus puntos más erógenos. Que te enseñe tu pareja cómo has de acariciar. La masturbación en pareja pasa por una buena compenetración. De esto no hay duda. Cuanto más compenetrados, mejor. Tú también peudes indicarle a ella cómo ha de hacer sus caricias. Nunca está de más facilitar informaci´no de servicio.

Explica a tu pareja cuales son tus puntos calientes. Vive la masturbación en pareja con intensidad. Disfruta de las caricias más orgásmicas.  Y no te olvides del sexo oral. Juntarlos puede ser explosivo. Una buena felación y un buen cunnilingus pueden ser el punto final perfecto. También puede no ser más que un punto seguido.  Con o sin recuperación de por medio. En este caso los límites son los que vosotros mismos os pongáis.