El sexo rápido

Sexo rápido

El sexo rápido también puede ser muy excitante. Sin duda. De hecho, hay muchas personas a las que les excita especialmente la espontaneidad sexual. Un encuentro fortuíto no preparado puede ser increíble. Hoy nos vamos a centrar en el sexo rápido. El sexo que no admite cena a la luz de las velas. Ni flores ni bailes al son de la música más romántica.

Sexo rápido
Sexo rápido


¿Cuántas veces has vivido una revolución de hormonas que te ha puesto muy caliente? La receta del orgasmo, en general, está compuesta de una dosis de caricias, una buena ración de preliminares y la postura sexual perfecta como guinda. Sin embargo, el sexo rápido puede ser una excelente manera de soltar adrenalina. Se puede convertir en algo que puede llevar al paraíso sin saberlo.

Eso sí, parea que un ncuentro de seo rápido sea gratificante, hemos de observar algunas reglas. En primer lugar, mantener silencio. Tener una relación a escondidas puede ser muy emocionante. Intenta que tus gemidos no te delaten. Sen segundo lugar, hay que ser discretos. Si no quieres que el riesgo de ser pillados aumente, procura ser discreto. Un secreto de alcoba entre tu pareja y tú puede resultar más excitante.

No te olvides de cerrar la puerta. Cuidado con los lugares elegidos para dar curso al encuentro sexual. El morbo del sitio público es determinante. De eso no hay duda. Sin embargo, asegúrate de que puedes cerrar la puerta.

Para el sexo rápido también se ha de ser coherente. El sexo express no admite preparativos. Por lo tanto, hay que ir directo al grano. Nadie debe saber que acaba de disfrutar de un encuentro de sexo. Una vez acabada la función, asegúrate de que vais bien peinados y vestidos adecuadamente. No protagonices ningún descuido delator.

Son muchos los lugares en lso que se puede practicar en encuentro de sexo rápido. Aquellos lugares públicos que frecuentamos suelen ser los preferidos. Desde el cine hasta el probador de un centro comercial pasando, por supuesto, por el baño de la oficina. Las opciones que tenemos a neustro alcance son muchas. Solo tenemos que abrir bien los ojos.

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