La estimulación del clítoris

Clítotis

La estimulación del clítoris no es una cuestión sencilla. Son muchas las mujeres que se corren cuando les estimulan el clítoris correctamente. A otros les hace daño. A otras, simplemente, les incomoda. El clítoris es esta zona erógena de la mujer capaz de detonar orgasmos intensos y focalizados en la zona genital.

Clítotis
Clítotis


Si queremos que las mujeres sean capaces de llegar a disfrutar de un orgasmo, es indispensable saber estimular el clítoris. Hay una infinidad de formas para estimularlo. A continuación explicaremos Algunas de ellas.

El clítoris es muy sensible. Su punta contiene unas 8000 terminaciones nerviosas. Más que la punta del pene. Por ello, nunca retires el capuchón o protector del clítoris. Para que cualquier caricia, por suave que sea, podría producir mucho dolor.

Una de las técnicas consiste en colocar el dedo índice o corazón sobre el hueso púbico. Empieza a deslizarlo hacia el clítoris sin llegar a la punta. Puedes frotar con el dedo índice y corazón ambos lados. Una buena idea es dibujar círculos alrededor. Primero hacia la izquierda. Luego hacia la derecha. Así será más fácil iniciar la lubricación.

Para estimular se puede presionar con la punta de los dedos la zona del clítoris. Siempre sin levantar su protector. Así sabrás cuán sensible el clítoris. Presiona suavemente con el pulgar.

Ahora comienza con movimientos vibratorios. Puedes hacerlo con con dos o tres dedos. Si produce alguna incomodidad, hazlo más suave. No tan fuerte.

Hay que evitar frotar arriba y abajo. Con caricias cortas, pues esta caricia descubre la parte más sensible y puede ser dolorosa. Después, masajea con dos o tres dedos de forma circular. Aprieta y sube el protector o capuchón del clítoris cuando  esté muy excitado. Solo una o dos veces durante la estimulación.

 Realizar movimientos circulares lentos también es una buena idea. Se trata de ir presionando por cada milímetro de alrededor, con movimiento vibratorio. A esta técnica se le conoce como la técnica del reloj. Algunas variaciones de estas técnicas pueden desarrollarse con la lengua o con determinados objetos destinados a este fin. Solo es cuestión de echarle imaginación al asunto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *