La vida sexual plena

La vida sexual plena

Alcanzar la vida sexual plena no es algo utópico. Ni muchísimo menos. Frecuentemente se habla de técnicas para disfrutar más  de las relaciones sexuales. Cada pareja sabe qué cosas le dan resultado y cuales no. Con el tiempo, nos vamos conociendo y aprendiendo las cosas que le gustan al otro. Cada pareja es un mundo, por supuesto. Pero para alcanzar la vida sexual plena, hay algunas cosas que nunca fallan.Te vamos a proponer algunas cuestiones sencillas que te van a ayudar. No se trata de imposibles. Ni mucho menos. Muy al contrario, simplemente, consiste en prestar una especial atención a cosas que, probablemente, ya manejas. Recuerda: el objetivo es alcanzar la vida sexual plena.

1. Mejora los preliminares.

Nunca hay que acelerarse.  Nunca hay que saltarse la parte más excitante a la hora de practicar sexo. Busca ayuda para relajarte. No desaproveches la ocasión de inicar una buena sesión de caricias. Alargar todo lo posible la parte preliminar resulta altamente recomendable.

Gran parte del secreto para alcanzar la vida sexual plena se encuentra en los preliminares. No pasar esta prueba debido a la preciptación, a la aceleración puede resultar fatal. Saltarse los preliminares de la relación sexual hace que se convierta en algo poco satisfactorio. Practica hasta que la cosa vaya mejorando.

2. Mejora el sexo oral.

Prueba de hacerlo en las escaleras. Esto funcionará para ambos. Simplemente estírate en las escaleras con la cabeza de tu pareja dispuesta para la ocasión, en un escalón inferior. Esto le facilitará el movimiento del cuello y de la cabeza. Y a los dos os proporciona una mejor visualización de lo que está sucediendo. Sin duda, algo imprescindible para alcanzar una vida sexual plena.

3. Mejora la Intimidad.

Para que una persona disfrute al máximo de su vida sexual, no solo necesita la ayuda de la pareja. También es necesario contar con confianza y afecto. Para reforzar este sentimiento, debes buscar el tiempo necesario para demostrar el afecto y que os tenéis. Siente el afecto del otro. Siente latir su corazón. Buscad posiciones cómodas que os permitan hacerlo. Sin duda, siempre es un buen momento para llevar a cabo esta práctica.

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