¿Matrimonio feliz sin sexo?

Matrimonio sin sexo

¿Es posible tener un matrimonio feliz sin sexo? Pues como casi siempre, la respuesta no es sencilla. Al contrario, está llena de matices. Como en cualqueir ámbito de la vida, lo que para unos resulta la situación ideal para otros puede ser un auténtico infierno. En el caso del sexo, todo funciona exactamente igual. Vamos a ver si es posible tener un matrimonio feliz sin sexo. De eso nos ocuparemos hoy.

El secreto, lógicamente, está en que sea algo elegido por ambas partes. Si es así, si ambas personas han decidido de forma voluntaria no mantener relaciones sexuales dentro de su matrimonio, no hay ningún motivo para que no puedan ser completamente felices. El concepto de felicidad es muy relativo. Una vez más, las cosas que hacen felices a uno no tienen por qué hacer feliz al otro. Cuando ambas coinciden, miel sobre hojuelas.

El problema viene cuando no existe consenso. Hay matrimonios en los que la falta de sexo es una realidad. Sin embargo no se trata de algo elegido libremente por ambas partes. En la mayoría de los casos, por le motivo que sea, es una parte la que decide unilateralmente mientras que la otra simplemente acepta de una manera pasiva la situación.

Resulta muy complicado, por no decir imposible, que en un caso como el descrito en el párrafo anterior, la felicidad pueda aparecer en la relación. Cuando la falta de sexo es impuesta por una parte es imposible que estemos ante una relación sana. En estos casos, el diálogo es una buena idea. Recibir ayuda especializada, también.

Lo normal es que un matrimonio practique sexo. Con mayor o menor retularidad, eso sí. Pero podemos decir que el sexo activo es la norma de la vida de pareja. Y si es la norma, resulta obvio que no es por casualidad. Al contrario, responde a una cuestión de importancia. El ser humano, como mamífero que es, tiende a demostrar el afecto a través del contacto físico. Todos lo sabemos. El sexo, por supuesto, es la mejor forma de contacto físico que, hasta ahora, conocemos. Todo encaja. ¿No te parece?

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