Sincronizar el deseo sexual

Sincronizar el deseo sexual

Hablar de sincronizar el deseo sexual con el de nuestra pareja  es hablar de de disfrutar más en la cama. Al menos, eso es lo que todos hemos pensado siempre. ¿No es así? Parece algo complicado. Además, solemos pensar que tienen que ver, sobre todo, con el conocimiento que tengamos de nuestra pareja. A nivel sexual y a todos l os niveles. Pero esto no es completamente exacto. Si bien todo ayuda en este sentido, el factor más determinante de todos es el nivel de conocimiento que tengamos de nostros mismos. Para sincronizar el deseo sexual con otra persona, pues, lo primero es conocernos a nosotros mismos.

Claro que es posible aprender algunso trucos para potenciar la calidad del deseo sexual de nuestra pareja. Por supuesto que sí. Podemos, incluso, mejorar los que ya conocemos. Pero no hemos de olvidar que lo que siempre hemos de tener presente es comenzar por cuidar de nuestro propio placer. Solo de esta manera alcanzaremos nuestros objetivos.

No tenemos que olvidar que el deseo sexual, en sí mismo, no es el último objetivo. Ni mucho menos. El objetivo, claramente, es otro bien distinto. El objetivo debe ser aprender a conocer, a vivir y a disfrutar de una manera satisfactoria de tu propia sexualidad. Y solo desde esa perspectiva seremos capaces de alcanzar metas tan complicadas como la de sincronizar el deseo sexual con el de tu pareja.

Todos sabemso qeu el deseo sexual de hombres y mujeres cuenta con importates y significativas diferencias. Las mujeres comienzan a activar su deseo sexual a través de un complejo proceso de seducción. Precisan, por lo tanto, dedicar el tiempo suficiente a activar sus mecanismos. El hombre, en cambio, por norma general responde a los estímulos sin necesidad de que sean activados por un largo tiempo.

En determinados momentos de la relación entre un hombre y una mujer resulta mucho más sencillo sincronizar las respeustas sexuales de ambos. Las fases iniciales del enamoramiento son un claro ejemplo. También suele suceder cuando existe un objetivo común valorado por ambos como, por ejemplo, el periodo en el que se está buscando un hijo.

 

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