El sexo en un lugar público

Sexo en público

 El sexo en un lugar público es una práctica que puede ser tremendamente excitante. De eso no cabe ninguna duda. Sin duda es un estupendo aliciente para renovar unas relaciones sexuales que empiezan a aburrir. Siempre que sea el caso, claro. Se trata, sin duda de una fantasía sexual de las más comunes. Y también, de las más pracicadas. Casi todos hemos pensado tener y/o tenido relaciones sexuales en un lugar público.

Todoas sabemos que el riesgo a ser sorprendido es uno de los mayores alicientes. Sin duda, es la parte que más morbo aporta al encuentro sexual. El lugar público puede ser un lugar donde hacer que salga a la luz todo el erotismo pero, también, puede ser peligroso. Al menos si nos parece peligroso ser sorprendidos en plena tarea.

Sin duda, el riesgo a ser descubiertos mientras practicamos sexo en un lugar público contribuye a disparar la cantidad de placer que se experimenta. La sensación de miedo y de incertidunbre que nos invade lentamente cuando realizamos sexo en un lugar público es la que aporta una mayor capacidad de excitación. Sin duda, una excelente manera de disparar el placer. Y es que no hay nada que le venga mejor a la libido que aquellas cosas que nos resultan, aparentemente, prohibidas. ¿No crees?

Son muchos los lugares públicos en los que podemos practicar el sexo. En realidad, por muy ocultos que nos parezcan, casi ninguno está a salvo. En realidad, ya quedan, al menos en las ciudades, pocos rincones que no estén a salvo de cámaras de seguridad vigilantes. Muchas escondidas en los lugares más recónditos e insospechados. Por si fuera poco, en muchos lugares, incluso ya vigilan nuestros actos con drones. Algunas legislaciones en algunos países llegan a ser bastante agresivas con este asunto.

Alejados de la ciudad, sin embargo, también podemos encontrar innumerables lugares públicos en los que mantener una intensa relación sexual. Desde la playa, hasta un pequeño bosque cercano hasta, por supuesto, cualquier medio de transporte público como un autobús, el metro o un taxi. Quizás el taxi sea algo más arriesgado, pero no deja de ser una posibilidad.

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