El rubor de después del sexo

Rubor sexual

El rubor de después del sexo es algo que algunas personas no pueden disimular. Esta circunstancia les hace que vayan evidenciando al mundo que acaban de mantener relaciones sexuales. Se trata de una vasocongestión que se produce en la cara de determinadas mujeres despuésd de haber mantenido relaciones sexuales. Llega a afectar a más del 50% de las mujeres. Cuando esto sucede, la verdad es que el tono rosado que consigue la piel es estupendo. Sin embargo no entodas las circunstancias es deseado por la interesada. Todos podemos imaginarnos algunas situaciones violentas que esta reacción pudiera generar.

No cabe duda de que las relaciones sexuales son una manera, como otra cualquiera, de realizar ejercicio físico. La liberación de endorfinas que se produce nos hace sentir bien como consecuencia de la liberación de endorfinas. Esto reactiva la circulación de la sangre. Así es como se provoca el estupendo brillo que suele obtener la piel. Especialmente las mejillas.

A algunas personas les encantaría conseguir esa sensación en la piel de las mejillas aún en circunstancias en las que no hubiera precedido una sesión de sexo. El ejercicio físico es una buena forma de conseguirlo. La activación vascular a nivel del rostro que provoca la liberación de endorfinas se puede dar con sexo o con otro tipo de ejercicio. De hecho, puedes observar en la puerta de un gimnasio los rostros de las mujeres que de allí salgan. Seguro que te parece que todas vienen de una intensa sesión de sexo. Sin embargo, solo es así en algunos casos. En otros, ni siquiera es intensa.

Para los casos en los que loñ que se busque sea disimular esos colores expléndidos que toma la piel facila después del sexo hay algunas opciones. El maquillaje, desde luego, es una de las mejores. No se debe olvidar que una mujer, después de una sesión de sexo, suele haber perdido el maquillaje que llevaba antes de comenzar. Es algo habitual. Así que tenemos que tenerlo en cuenta. Son muchos los productos de maquillaje que podrían ayudarnos. Aplicar una ligera base correctora es un buen comienzo. Unas pequeñas sombras suelen ser suficiente para conseguir apagar los brillos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *