La vulvodinia: un problema molesto

Vulvodinia

La vulvodinia verdadero problema para aquellas mujeres que la sufren. Toda una serie de afecciones más bien molestas se engloban bajo ese término. Este tipo de molestias suelen afectar de una forma parcial o total a la zona genital femenina la mayoría de las veces se manifiesta en forma de irritación o ardor. No es fácil determinar causa: La vulvodinia puedes presentar intensidades variables.

En realidad consideramos que existe vulvodinia cuando los síntomas descritos anteriormente se prolongan por un tiempo mínimo de tres meses. Por lo tanto la mujer que sufre este problema, ha de convivir con él durante un tiempo bastante considerable hasta que resulta diagnosticado. Sin duda esto empeora aún más la situación. La colección de molestias que acompañan a esta enfermedad afectan, incluso, a las cuestiones más básicas de la vida cotidiana. Las relaciones sexuales son un problema, por supuesto, pero, también, por ejemplo, cosas sencillas como sentarse. La vida de la persona que sufre este problema se ve bastante limitada.

La vulva designa a parte exterior que resulta admisible de los genitales femeninos está formada por el monte de Venus los labios mayores y menores, el clítoris y la entrada a la vagina. Toda esta zona es extraordinariamente erógena. Su estimulación induce al orgasmo. Esto es debido, principalmente, a la gran cantidad de terminaciones nerviosas de la zona. En el caso de la vulvodinia, este hecho hace aún mayor la sensación de dolor.

Ya decíamos anteriormente que las causas de la vulvodinia no se conocen con absoluta. De enfermedades que provocan síntomas parecidos. Lo mejor se tiene alguno de estos síntomas es acudir a un médico especialista. Solo él podrá determinar el tratamiento adecuado para este problema.

Si algo podemos hacer para evitar este programa es mantener unas prácticas diarias de higiene. Limpiar bien la vulva en la ducha diaria con agua y jabón neutro es completamente necesario. Además se ha de limpiar la zona después de orinar. También después de haber defecado, limpiando siempre de alante hacia atrás. Así evitaremos que bacterias del ano lleguen a la vulva.

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