Algunas posturas para el sexo tántrico

Si algo tienen el sexo tántrico de característico es la capacidad que genera en aquellos que los practican de cerar una mezcolanza perfecta de sensaciones de carcater físico y de carácter emocional. Para alcanzar esta perfecta mezcla se nuetre, fundamentalmente, del flujo de energía que circula en torno a la pareja. SIn duda, el sexo tántrico es una de las cosas que está al alcance de cualquiera y que es capaz de mejorar de una forma muy significativa no sólo la calidad de la vidad sexual de una persona y, por supuesto de su pareja sexual, sino también, por qué no, el resto de los ámbitos de la vida que, en prinicipio, no tienen por qué tener ninguna relación con el sexo. Bien es sabido que tenenr una vida sexual saludable y que nos produce satisfacción influye muy favorablemente en nuestra vida personal. la práctica de tantra nos acerca a esta satisfacción persona y sexual que todoso buscamos.

Es preciso hacer notar que el sexo tántrico y sus posturas no pueden ser utilizados de una manera rápida o superflua. Ambaos conceptos van totlament en contra de la naturaleza misma de esta forma de concebir el sexo y la vida. Para que podamos aprovechar todos los beneficios que se nos ofrecen es necesario que le dediquemos el tiempo necesario y que la atención esté cnetrada única y exclusivamente en la práctica que estamos llevando a cabo. Sólo desde nuestra relajación y la de nuestro compañero o compañera de juegos sexuales es posuble alcanzar el grado de compatibilidad necesario para que la energía fluya a nuestro alrededor y, de esa manera, se alcancen los objetivos del tantra.

Podemos utilizar algunas de las posturas más usuales en el sexo tántrico pero, siempre, hay que tener en cuenta que, en realidad, lo importante del sexo tántrico no es tanto la postura como la absoluta relajación y compenetración, imprescindible para que fluya la energía entre los dos cuerpos. A modo de orientación, os describimos, a continuación, las posturas más frecuentes.

«Padm» es la postura en al que el hombre, con sus piernas cruzadas, se sienta con la mujer sentada en su regazo. Ella ha de rodear con sus piernas el cuerpo masculino para poder realizar, muy lentamente, los movimientos sexuales mientras el hombre apoya sobre los hombres femeninos sus manos.

En la postura «unpapad», ambos permanecen sentados. La mujer, con una pierna ligeramente levantada y sujetándola con su mano, permite las suaves embestidas del hombre que realiza la penetración.

En la postura conocida como «vaidhurit», ambos miembros de la pareja se abrazan el cuello mientras permanecen sentados. En esta postura se realiza, también de una forma muy lenta, la penetración.

En la postura del «panipash», el hombre toma los pies de la mujer ala vez que ella realiza lo propio con los de él. En esta posición comienza la lenta penetración.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

INFORMACIÓN BÁSICA SOBRE PROTECCIÓN DE DATOS

Finalidad: Publicación de comentarios. Legitimación: Usted consiente el tratamiento de sus datos para las finalidades indicadas. Destinatarios: No tenemos previsto ceder sus datos a terceros, salvo por obligación legal. Plazos de conservación: Los datos proporcionados a través de este blog serán conservados mientras exista un interés mutuo. Derechos: Tiene derecho a acceso, rectificación, supresión, portabilidad y oposición, como se explica a continuación. Información adicional: Puede consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos como se explica en nuestra Política de Privacidad.